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sábado, 11 de mayo de 2013

Reality Bites



Aquella tarde de Mayo,
intentó envenenarla con bocados de realidad destemplados
entumecidos por la leve caricia trashumante de la nostalgia.
Ella nunca fue capaz de asimilarlos, porque siempre intentó
alejarse de sí misma enhebrando escuetos bocetos
de intimidad.

Delineando los esbozos de aquellos sueños perdidos
a modo de apósitos impermeables, con la finalidad de que
actuaran con la conveniente potencia consoladora.
Con el sano despropósito de indagar 
la capacidad paliativa que le podía aportar  
el ejercicio antihistamínico de su propia creación personal.

Para librarse de aquella epidemia de fatalidad 
que provocaba la lejanía de esa esperanza  
consecutivamente aplazada, 
hasta los confines del dominio  
de su consolidada paciencia.  
Para desprenderse de ese lastre de antiguas heridas
en los esquejes del acento de sus palabras.
En las que vertió, sin la menor susceptibilidad,
tanta sangre, tanta vida y tanto amor propio...

Para acabar resolviendo su diálogo interior,  
al negarse hasta el aire que le correspondía
en su afán de hacer acopio de melancolía,
para yacer exangüe al borde del camino;
bajo la sombra de un punto y seguido,
que no fue capaz de ser fiel a su destino.

                                                                                   Otto


domingo, 24 de febrero de 2013

A mis Circunstancias



La cabeza bien alta,
el tono bien poético
y las constantes bien vitales;
más, la moral por los suelos,
el reir por no llorar
y la casa por barrer.

Heme aquí para serviros,
Yo, varón, soltero, diestro,
animal seriamente humano,
medida de todas las cosas
y eterno insatisfecho.

Contradictorio y omnívoro.
Viviendo, sin vivir, en mí.
Doctorado en cataclismos,
máster propio en teoría de catástrofes,
y oficial en la práctica del caos.
Licenciado en dirigir infiernos,
con diploma en tragarme las lágrimas.

Ni abasto, ni más de mí,
ni mi brazo a torcer.
Preparo por libre
primero de incongruencias,
repito segundo de a ver qué pasa,
y aprobé, al fin,
tercero de horror al vacío (copiando).

Especialista universitario
en complacer a terceros
y negarme hasta el aire que respiro;
experto en no distinguir las voces, de los ecos.
Prácticas remuneradas de dejar,
sin pena ni gloria, la vida pasar.
Formación permanente en justicia poética.
Eterno opositor a morir junto al mar.

(Juan Manuel Seco del Cacho - ganador del primer certamen
internacional toledano en la modalidad de poesía)
 

 

miércoles, 13 de febrero de 2013

Enamorado de una Estrella


Y me contó la historia de un muchacho enamorado de una estrella.
Adoraba a su estrella, tendía sus brazos hacia ella, soñaba con ella
y le dirigía todos sus pensamientos. Pero creía saber, que una
estrella no podría ser abrazada por un ser humano. Creía que su destino
era amar una estrella sin esperanza; y sobre esta idea construyó todo
un poema vital de renuncia y de sufrimiento silencioso y fiel que
habría de purificarle y perfeccionarle.

Todos sus sueños se concentraban en la estrella. Una noche estaba sobre
un acantilado, contemplando la estrella y ardiendo de amor hacia ella.
En el momento de mayor pasión dió unos pasos hacia adelante
y se lanzó al vacío, a su encuentro.

Pero en el instante de tirarse pensó que era imposible y cayó al abismo
destrozado. No había sabido amar. Si en el momento de lanzarse hubiera
tenido la fuerza de creer firmemente en la realización de su amor,
hubiese volado hacia arriba a reunirse con su estrella.

Las cosas que vemos son las mismas que llevamos en nosotros.
No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría
de los seres humanos vivimos tan irrealmente; porque creemos que
las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo
interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, pero cuando se conoce
lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría.

                                                        (Herman Hesse - Demian)


viernes, 1 de febrero de 2013

Para acariciarte dormida (de nuevo)



Noches en las que desearíamos
que nos pasaran la mano por el lomo,
y en las que súbitamente se comprende
que no hay ternura comparable
a la de acariciar algo que duerme.

(Oliverio girondo)


Quisiera poder encerrar el aroma de tu ser
dentro de una ilusión impermeable
en una hermética espiral.
Empaparme del impertinente azahar
que ha horadado con cautelosa alevosía
todo mi sereno proceder, 
cautivando los escombros de mis ruinas.

Para poder quedar contigo en un sueño,
para volver a ser testigo y dueño
de tener que inventarte de nuevo.
Por volver a dibujarte
preso de tu expiación
consumido en la bendición,
de provocar la falta de tu aliento.

Esa respiración
que ansío recortar de nuevo,
para volverla a pegar en mi amanecer
y sentir como muero un poco más...
intentando desvanecerme al desperezarte 
en las simas de mis suaves besos
de ternura dilatada en tu cuerpo.
Con mis blandas manos 
de sutura cauterizada en tus llagas,
que no quisieran tu dulzura amedrentar, 
ni tan siquiera, saber de tu despertar.

Para así poder acariciar...
tu alma dormida, 
consumida en un eco disfrazado de rocío.
Iluminando mis heridas
y presintiéndote protagonista
del papel con el que has de envolver 
toda mi humilde existencia, 
en el resumen de mi vida
sin la menor indulgencia.

                                                            Otto..)



No soy quien escucha
ese trote llovido que atraviesa mis venas.

No soy quien se pasa la lengua entre los labios,
al sentir que la boca se me llena de arena.

No soy quien espera,
enredado en mis nervios,
que las horas me acerquen el alivio del sueño,
ni el que está con mis manos, de yeso enloquecido,
mirando, entre mis huesos, las áridas paredes.

No soy yo quien escribe estas palabras huérfanas.
                                                     
                                                         (oliverio girondo)

lunes, 14 de enero de 2013

Ayer te besé en los labios...


Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto,
que duró más que un relámpago,
que un milagro, más. El tiempo
después de dártelo
no lo quise para nada ya,
para nada
lo había querido antes.
Se empezó, se acabó en él.


Hoy estoy besando un beso;
estoy solo con mis labios.
Los pongo
no en tu boca, no, ya no...
-¿Adónde se me ha escapado?-.


Los pongo
en el beso que te di
ayer, en las bocas juntas
del beso que se besaron.


Y dura este beso más
que el silencio, que la luz.
Porque ya no es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.


No.
Te estoy besando más lejos.


                                   (Pedro Salinas)



 
Cada uno se va como puede...
...unos con la luna atornillada en la sangre
y otros sin sangre, ni luna, ni recuerdos.
 
(Roberto Juarroz)

martes, 18 de diciembre de 2012

Karesansui




A veces, solo a veces...
Retirarse no es rendirse, 
ni estar en contra es agredir.
Cambiar no es hipocresía 
y derrumbar no es destruir.
Estar a solas no es apartarse, 
y el silencio no tener qué decir. 

Quedarse quieto no es por pereza, 
... ni cobardía es sobrevivir.
Sumergirse no es ahogarse, 
ni retrocedes para huir.
No se desciende trastabillando, 
ni el cielo ganas por bien sufrir. 

Y las condenas no son eternas, 
ni por perdones vas a morir.
A veces, solo a veces... 
Hace falta lograr soltarse,
izar las velas, abandonarse, 
dejar que fluya,
que el viento cambie,
cerrar los ojos
y enmudecer...

                                 (María Guadalupe Munguía Tiscareño) 


No quiero que me ames,
quiero que ames.
Los incendios no tienen dueño.

Cuando rompes el deseo
de apoderarte de alguien,
es cuando empiezas a amar.

(A. Jodorowsky)




domingo, 11 de noviembre de 2012

Existes





Recuerda que tú existes tan sólo en este libro,
agradece tu vida a mis fantasmas,
a la pasión que pongo en cada verso
por recordar el aire que respiras,
la ropa que te pones y me quitas,
los taxis en que viajas cada noche,
sirena y corazón de los taxistas,
las copas que compartes por los bares
con las gentes que viven en sus barras. 


Recuerda que yo espero al otro lado
de los tranvías cuando llegas tarde,
que, centinela incómodo, el teléfono
se convierte en un huésped sin noticias,
que hay un rumor vacío de ascensores
querellándose solos, convocando
mientras suben o bajan tu nostalgia. 


Recuerda que mi reino son las dudas
de esta ciudad con prisa solamente,
y que la libertad, cisne terrible,
no es el ave nocturna de los sueños,
sí la complicidad, su mantenerse
herida por el sable que nos hace
sabemos personajes literarios,
mentiras de verdad, verdades de mentira.

Recuerda que yo existo porque existe este libro,

que puedo suicidarnos con romper una página.


                                                            (Luis García Montero)



Si habito en tu memoria, no estaré solo.
                                                              (Benedetti)

martes, 23 de octubre de 2012

Todo




Los muertos no necesitan
aspirina o tristeza
supongo.

Pero quizás necesitan
lluvia.
Zapatos no,
pero un lugar donde
caminar.

Cigarrillos no,
nos dicen,
pero un lugar donde
arder.

O nos dicen:
Espacio y un lugar para
volar, da igual.

Los muertos no me
necesitan.

Ni los vivos.

Pero quizás
los muertos se necesitan
unos a otros.

En realidad, quizás necesitan
todo lo que nosotros
necesitamos.

Y necesitamos tanto.
Si solo supiéramos
qué es.

Probablemente
es todo.

Y probablemente,
todos nosotros moriremos
tratando de conseguirlo.

O moriremos
porque no lo conseguimos.

Espero que,
cuando yo este muerto,
comprendáis...

...que conseguí,
tanto como pude.

(Sir Charles Bukowski)

 
Pero hace tanta soledad
que las palabras se suicidan.
 
(Alejandra Pizarnik)

lunes, 1 de octubre de 2012

El Aleph



"Un Aleph es uno de los puntos del espacio
que contiene todos los puntos...

...En ese instante gigantesco,

he visto millones de actos deleitables o atroces;
ninguno me asombró como el hecho
de que todos ocuparan el mismo punto,
sin superposición y sin transparencia.
Lo que vieron mis ojos fue simultáneo...

...Vi una pequeña esfera tornasolada,

de casi intolerable fulgor...
...el diámetro del Aleph sería de dos o tres cms,
pero el espacio cósmico estaba ahí,
sin disminución de tamaño...
...Cada cosa [...] era infinitas cosas,
porque yo claramente la veía
desde todos los puntos del Universo...

es palabra de...
(JOrge Luis BOrges - El Aleph)


...El Aleph es el nombre de la primera letra

del alfabeto hebreo. Esa letra significa el En Soph,
la ilimitada y pura divinidad; también se dijo
que tiene la forma de un hombre que señala
el cielo y la tierra, para indicar que el mundo inferior
es el mapa y el espejo del superior;
para la Mengenlehre, es el símbolo
de los números transfinitos, en los que el todo
no es mayor que alguna de las partes."



"El camino de la paz parece una lucha, pero no lo es.
Es el arte de rellenar lo que falta y vaciar lo que sobra...
...El camino de la paz ya ha vencido antes de comenzar.
El arte de la paz es imbatible, porque nadie lucha contra
nadie, sólo con uno mismo.
Véncete a ti mismo y vencerás al mundo"

(Paulo Coelho - El Aleph)

sábado, 29 de septiembre de 2012

Carta de una Desconocida


"...Mi hijo, nuestro hijo ha muerto;
ahora no puedo querer a nadie
en el mundo más que a tí.
¿Pero quién eres tú para mí, tú que nunca
me has conocido, que has pasado cerca de mí
como se pasa a la orilla de un arroyo, o sobre
una piedra a la cual se pisa; que siempre te vas
lejos y me abandonas en una espera eterna?...."

"...Pero este grito no llegarás a oirlo mientras
esté viva todavía; solo después de mi muerte
recibirás este legado mío, el de una mujer que
te ha amado más que nadie y a la que nunca has
conocido, el de una que siempre te ha esperado
y a la que no has amado nunca.
Tal vez me llames al oir mi grito, y yo te seré
infiel por primera vez; no te oiré desde mi tumba..."

"Te estoy agradecida hasta mi último aliento.
Me siento mejor: te lo he dicho ya todo,
lo sabes todo ya (ya no solo es un pensamiento en tí),
sabes como te he amado y este amor no te deja ningún sufrimiento. No notarás mi falta; eso me consuela;
nada cambiará en tu vida brillante y gozosa...;
no te molesto con mi muerte..., eso me consuela,
querido mío.

¿Pero quién?
¿Quién te mandará rosas blancas en tu cumpleaños?
Ah, la jarra estará vacía, el tenue aliento de mi vida
que allí reposó durante años,
se habrá apagado..."

(Stephan Zweig)


Tú y yo somos dos mitades de una inútil batalla,
ni siquiera dos caras acuñadas por la misma derrota.
(Olga Orozco)

domingo, 23 de septiembre de 2012

Esta Espera INcierta

 
...enfermó de verdad de aquella espera incierta
que es quizás el mayor sufrimiento que existe. 
Sé lo que se siente… 
Más tarde, cuando nos divorciamos, 
yo también lo estuve esperando así durante un tiempo, 
tal vez un año. ¿Sabes?, 
como cuando te despiertas en mitad de la noche 
y sientes que te falta la respiración, 
como un asmático falto de aire que estira la mano 
en la oscuridad buscando otra mano.  
No logras entender que el otro ya no está a tu lado, 
ni siquiera en la casa vecina o en el mismo barrio. 

En vano pasearás por la calle, 
pues no se cruzará contigo. 
El teléfono se convierte en un trasto inútil, 
la prensa está llena de noticias superfluas 
sobre hechos banales, 
por ejemplo que ha estallado una guerra mundial 
o que han destruido un barrio entero 
en alguna capital europea de millones de habitantes… 
Te cuentan lo que ocurre en el mundo y, 
tras escuchar con educada atención, 
dices con aire distraído: 
“¿De verdad?... No me diga… Muy interesante”, 
o bien: “¡Eso es estremecedor!”, 
pero no sientes absolutamente nada. 

En una hermosa novela española, 
un libro inteligente y triste,leí que esa especie de hechizo
ese estado de ánimo de los enamorados en eterna espera 
del amor ausente tiene algo en común con el desvarío de los hipnotizados; y que sus miradas son como la de los enfermos que empiezan a despertar de su delirio 
y levantan con esfuerzo los párpados hinchados. 
No ven nada más que un rostro, 
no oyen más que 
un nombre.

(Sándor Márai - La MUjer Justa)



No puedes curarme porque 
Tú eres la herida

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Baílame el Agua I

Prefiero morir vicioso y feliz a vivir limpio y aburrido. 

Prefiero encontrar una estrella en el fango a cuatro diamantes sobre un cristal. Prefiero que la estrella queme, que sea fuego, a un tacto rezumante de frialdad. 
Prefiero besar el duro suelo veinte veces para llegar una sola vez a lo más alto; 
a escalar poco a poco, sin caer nunca pero sin llegar jamás a la cima. 
Prefiero que me duela a que me traspase, que me haga daño a que me ignore.

Prefiero Sentir.

Prefiero una noche oscura y bella, sucia y hermosa, a un montón de días claros que no me digan nada. Prefiero una cadena a un bozal. Prefiero quedarme en la cama todo el día pensando en mi vida a levantarme para pensar en la de otros. Prefiero un gato a un perro. Porque el gato te araña, es infiel, te ignora, se escapa, pero sabes que, a pesar de todo, no podría vivir sin ti. En cambio, el perro es tonto, no sabe nada, te obedece hasta el absurdo. Prefiero las mujeres gato a las mujeres perro, por las mismas razones. Prefiero el mar a la montaña. La vida es una noche tumbado en la playa, mirando las estrellas sin verlas, soñando despierto, dejando que la arena se cuele entre los dedos de mis pies, embriagado de todo. Y la noche, siempre la noche. 
Nunca a la luz del sol.  

La noche es mágica. 

Me hace vivir, no pensar. Me pone en movimiento. Rompe mis esquemas. Prefiero las noches frescas de verano, andar con poca ropa, sentarme en el suelo y meterme algo de vida en el cuerpo. La mañana me sabe a dolor de cabeza.

Me da Sueño.

Me quita las ganas de hablar. Me recuerda que soy mortal. Me recuerda que soy normal. La noche me hace único. Prefiero el color de la sangre y el de la gris niebla que difumina las cosas. Si sabe que prefiero el frío cuero, ¿por qué se viste con el traje de terciopelo?. Se me escurre entre los dedos… Prefiero experimentar las cosas, aunque me hagan mal. Aunque me hiervan la sangre. Prefiero probarlo todo a morirme sin saber lo que me gusta. 

Y, más que nada, 
prefiero la vida que dan sus besos de caramelo y la suave caricia de su piel caliente.

Daniel Valdés


lunes, 17 de septiembre de 2012

No te Voy a Cansar con Más Poemas

No te voy a cansar con más poemas. 
Digamos que te dije 
nubes, tijeras, barriletes, lápices, 
y acaso alguna vez 
                                     te sonreíste. 
(El último poema para Cris de Julio Cortázar) 



No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo...
(Joaquín Sabina)