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sábado, 11 de mayo de 2013

Reality Bites



Aquella tarde de Mayo,
intentó envenenarla con bocados de realidad destemplados
entumecidos por la leve caricia trashumante de la nostalgia.
Ella nunca fue capaz de asimilarlos, porque siempre intentó
alejarse de sí misma enhebrando escuetos bocetos
de intimidad.

Delineando los esbozos de aquellos sueños perdidos
a modo de apósitos impermeables, con la finalidad de que
actuaran con la conveniente potencia consoladora.
Con el sano despropósito de indagar 
la capacidad paliativa que le podía aportar  
el ejercicio antihistamínico de su propia creación personal.

Para librarse de aquella epidemia de fatalidad 
que provocaba la lejanía de esa esperanza  
consecutivamente aplazada, 
hasta los confines del dominio  
de su consolidada paciencia.  
Para desprenderse de ese lastre de antiguas heridas
en los esquejes del acento de sus palabras.
En las que vertió, sin la menor susceptibilidad,
tanta sangre, tanta vida y tanto amor propio...

Para acabar resolviendo su diálogo interior,  
al negarse hasta el aire que le correspondía
en su afán de hacer acopio de melancolía,
para yacer exangüe al borde del camino;
bajo la sombra de un punto y seguido,
que no fue capaz de ser fiel a su destino.

                                                                                   Otto


lunes, 22 de abril de 2013

Exhausto


Tus palabras... 
cubrieron rastrojos con amapolas,
llenaron los campos de aromas de espliego.

Rociaron dulzura por los barbechos,

haciendo autopistas en caminos estrechos.


Tus palabras,
tu palabra,
tú.

Tus silencios,
tu (silencio),
y yo.

Tu (silencio) y yo
nos abrasamos en tu ausencia.
Le acaricio, le beso, le mordisqueo...
El me mira con ternura,
se me acerca...
y me confiesa tu dulzura.

Me dice que intuye
que un día no muy lejano
tendrá que soltarme de la mano,
porque en tus labios amordazados
renacerá la angustia dormida
que le aparte de mi vida.

Yo le contemplo cobarde,
ecuánime como una epidemia
exhausto e imperturbable.
Y le ruego que se libre
de esta amenaza indivisible.
Pues si de tus labios latentes
renaciera la palabra,
que cual mendigo amortajado
reposara aquí a mi lado. 
Ruego que mantenga su fe,
pues, en la dicha de tus vocablos
floreció el sentido más común 
afín a este antiguo diálogo.

Así podremos acabar con los versos
para brindarnos ese algo...
...que lo signifique todo,
que nos descuide el alma
y nos amanse los sueños,
envueltos con atardeceres cenicientos
que hagan que nos volvamos a sentir pequeños
en el leve el roce de nuestros recuerdos.  

Seamos pues mirada silente,
instante de eternidad.
Enhiesto gesto elocuente
ardiendo cual llama valiente,
ensayo humilde de intimidad.
Y entonces,
en la resiliencia de este acento
seremos capaces de acariciar el cielo.

Y tú,  
idolatrado (silencio)
abrazarás al viento
con las torpes manos que tropiezan
en las lindes de un sentimiento.
Esas jodidas líneas que amenzan
con vacíos eternos,
son haces de cuchillas que trazan
el destino certero hacia el infierno.

En mares urdidos con las nostalgias
que andan sangrando este débil gobierno.
Para ahuyentar perpetuas escarchas
que siempre caminaron descalzas
al margen de una tenue esperanza.
Aquellas huellas que,  
en el tamiz de la distancia,
me fueron arrebatando los restos
de tu ubicuo sedimento...
... arrancándome de cuajo 
las raices de mi aliento.

                                              José ángel

 
Cuando la distancia nos separa..
alargo mi sombra hasta conseguir acariciarte
con la ausencia de tu luz.


jueves, 12 de abril de 2012

Voy a Poner Tanta Atención


Te besaré lentamente
hasta evaporarme en tus labios,
fundiéndome con la brisa de tu piel.

Para volver a morir aún más despacio
en la distancia de tu ser.

St@gh




aquel que ha contemplado la belleza
está condenado a seducirla o morir.