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jueves, 13 de junio de 2013

Acuse de Recibo (una antigua carta)


                        Alcalá de Henares 27 de Marzo de 2011

    Mi querida compañera, espero y deseo que al recibo 
de la presente se encuentre tan radiante y elocuente 
como la conozco y recuerdo. 
Acabo de leer sus últimas líneas...

A las que me suscribo con voluntad de hierro 
y acuse de recibo. Y como no voy de visita por su vida, 
ya que me quedo en el aire que usted respira... 
quiero decirle que me gustaría instalarme, 
pero sin hacer mucho ruido, sin que sea tormenta 
mi leve presencia. 

Como si se tratase de una nueva alianza fundada en 
este preciso momento. Con la vocación de perseguir 
cada uno de los acentos que usted no pronuncia... 
y todos, y cada uno de los roces frescos que nuestro 
terco deseo ya no limita.

Este que nos ha llevado a subrayar tantos instantes 
intensamente subdivididos. En los que el choque 
breve de su respiración con la mía ha ido tejiendo 
este sentimiento denso de roces lentos, 
de piel contra piel... 
materia viva que se va leyendo despacio, 
que sumerge el tiempo y lo paraliza. 
En un estanque eterno de pasión encendida y de gotas 
de aire que rocían la herida y la cauterizan.

Es por todo esto que le digo, 
sin miedo a equivocarme, que a su voluntad 
me suscribo con el pulso firme en este 
acuse de recibo. Sin otro particular, 
se despide invitándole a entrar en un manojo de 
sueños, quien bien le anhela y percibe.

                                                                       J.angel)

lunes, 22 de abril de 2013

Exhausto


Tus palabras... 
cubrieron rastrojos con amapolas,
llenaron los campos de aromas de espliego.

Rociaron dulzura por los barbechos,

haciendo autopistas en caminos estrechos.


Tus palabras,
tu palabra,
tú.

Tus silencios,
tu (silencio),
y yo.

Tu (silencio) y yo
nos abrasamos en tu ausencia.
Le acaricio, le beso, le mordisqueo...
El me mira con ternura,
se me acerca...
y me confiesa tu dulzura.

Me dice que intuye
que un día no muy lejano
tendrá que soltarme de la mano,
porque en tus labios amordazados
renacerá la angustia dormida
que le aparte de mi vida.

Yo le contemplo cobarde,
ecuánime como una epidemia
exhausto e imperturbable.
Y le ruego que se libre
de esta amenaza indivisible.
Pues si de tus labios latentes
renaciera la palabra,
que cual mendigo amortajado
reposara aquí a mi lado. 
Ruego que mantenga su fe,
pues, en la dicha de tus vocablos
floreció el sentido más común 
afín a este antiguo diálogo.

Así podremos acabar con los versos
para brindarnos ese algo...
...que lo signifique todo,
que nos descuide el alma
y nos amanse los sueños,
envueltos con atardeceres cenicientos
que hagan que nos volvamos a sentir pequeños
en el leve el roce de nuestros recuerdos.  

Seamos pues mirada silente,
instante de eternidad.
Enhiesto gesto elocuente
ardiendo cual llama valiente,
ensayo humilde de intimidad.
Y entonces,
en la resiliencia de este acento
seremos capaces de acariciar el cielo.

Y tú,  
idolatrado (silencio)
abrazarás al viento
con las torpes manos que tropiezan
en las lindes de un sentimiento.
Esas jodidas líneas que amenzan
con vacíos eternos,
son haces de cuchillas que trazan
el destino certero hacia el infierno.

En mares urdidos con las nostalgias
que andan sangrando este débil gobierno.
Para ahuyentar perpetuas escarchas
que siempre caminaron descalzas
al margen de una tenue esperanza.
Aquellas huellas que,  
en el tamiz de la distancia,
me fueron arrebatando los restos
de tu ubicuo sedimento...
... arrancándome de cuajo 
las raices de mi aliento.

                                              José ángel

 
Cuando la distancia nos separa..
alargo mi sombra hasta conseguir acariciarte
con la ausencia de tu luz.


lunes, 15 de abril de 2013

Te Soñé tan Despacio



 

 Soñé que eras un personaje literario
que venía a calmar toda mi sed,
atónito ante el alarmante itinerario
de tus pestañas invitándome a tu desnudez.

 Te soñé tan despacio...
que pude contemplar en calma
tu completa ingravidez.


 
 Hoy te sigo pensando
con algo menos de esperanza,
pero con mucha más atención.

 No sea que cualquier día
se ponga tu corazón de mudanza,
y el destino nos dé la razón.

 
 
                                  ....................................josé ángel


 
"No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque cada día es un comienzo nuevo, porque esta es la hora y el mejor momento"

 Mario Benedetti.-

lunes, 8 de abril de 2013

Menos Mal



Menos mal que solo eres sueño,
que solo eres deseo...
que se funde con mi aliento
y me mantiene despierto.


Ya que si no...
...no podría dormir
de la manera que no duermo.


Afortunadamente
sé que eres tan solo una ilusión
que se disuelve con el paso del tiempo,
tan solo un lacónico sedimento.


Porque de otro modo...
...me estaría muriendo
en la corteza fría
de tu silencio.


Y es que es un gran acierto,
que seas nada más que un sueño,
y nada menos...


Dado que si en realidad existieses,
en alguno de mis recuerdos...
...lamentaría,
con exacerbada acrimonia
y un angosto desconsuelo,
que no me imaginases de nuevo
blandiendo mis manos tibias
por entre las lanas de tu pelo.


                                   josé ángel

 
'Si te caes, te levanto.
Y si no, me acuesto contigo.'

( Julio Cortázar )

sábado, 16 de marzo de 2013

No es Nada Tuyo


No es nada de tu cuerpo,
ni una brizna, ni un pétalo,
ni una gota, ni un grano, ni un momento.
Es solo este lugar donde estuviste,
estos mis brazos tercos.
(Jaime Sabines)

No es...
No es que falte
el suave candor de tu mirada,
ni es la doliente ausencia
del firmamento de tu espalda.

No es ni tan siquiera esa breve añoranza
de las tibiezas...
con que me arropaban tus palabras.
No es nada tuyo lo que echo de menos
en este preciso momento.

Ni es el vacío del precipicio
con el que has llenado mis manos,
ni ese temblor repentino
de no encontrarte en mis brazos.

No es que me falte tu piel
ni el haberla encontrado,
ni tan siquiera pensarla un instante
evaporándose aquí a mi lado.

No es melancolía, ni nostalgia...
tampoco de eso se trata.
Ni es la armonía de tu conversación
ajena al deseo...
que se me clava en la garganta.

No es ese beso
que envuelve en papel de estraza
toda mi esperanza,
ni la ensenada de tu boca,
ni esa terrible distancia.

No es la sombra
que huye de tu resplandor
para hundirse en mi pecho.
Ni ese angustioso lamento
en el que se ahoga mi desconcierto.

No es la sed
que persigue a un corazón sediento,
ni la lluvia,
ni lo es el viento.
No eres tú,
ni tu idolatrado sedimento.

Es tan solo
esa imagen que me hice de ti,
ese misterioso espejismo
inundando por completo
los confines de mi devenir
en este inmenso desierto.

                                                   J.ángel..)


Perderme en un viaje sin retorno alrededor de tu sonrisa 
para descubrir que el mundo todavía puede ser un cuento
al que aún no me has invitado.

jueves, 7 de marzo de 2013

En el Almíbar de tu Nombre


Ahí afuera...

Me espera una ultrapecosa entelequia,
un instante inasible...
con aroma de eternidad.

Aquí adentro...

Me aferro a mi incauta ambición de misterio,
prensado por el paso trashumante del tiempo.
Sigo planeando el atraco certero
a una sucursal de tu corazón,
la que a mí me corresponde.

Razón de mi devoción
donde mi centro de gravedad se esconde.
Voy lamiendo la secreta combinación,
licuando el musgo de la cerradura,
disolviendo dudas con las letras de mi nombre.

En una cuenta atrás
que trasunta tus vertientes
y alamedea por tus trópicos.
Que va dejando su simiente
en trazos de paraísos utópicos.

En una cuenta sin final
que desemboca todo su caudal
en el delta de agua salada
que ansía sin tregua mi paladar.

Para bañarse en el nuevo instante de eternidad
que me brinda el almíbar de tu nombre,
escrito sobre el húmedo ventanal
donde cauterizo las arrugas de mi frente
en noches de manso respirar.

Recordando los momentos...
en que nos vimos de verdad.
Cuando acaricé tu imagen durmiente,
aquella que quisiera contemplar
sin prisa ni pausa,
en todas y cada una de las lunas llenas
que nos quedan por domesticar
hasta el día del juicio final.

Mientras tanto...
Sigo lamiendo la secreta combinación errante
del paradigma de tu alma noble,
guarecida tras un velado turbante.

Nómada que un día atisbó este desierto...
Mar de dunas con incauta ambición de misterio...
y la firme vocación,
de convertirse en todo tu universo.

                                                               J.angel)


sábado, 2 de marzo de 2013

Sabor a Cielo



Hay un poso agrio de dulzura
en el turbio letargo
que coincide con el filo de tu cintura.
Posees un sabor arrendatario
que me invita a inaugurar, sin temor a naufragar,
un nuevo itinerario por ese conocido sudario
con el que blindaste tu humilde procacidad.

Hay un cauce,
del que soy cautivo inane,
que me invita a recorrer en trance
todas y cada una de las pecas,
que arrojadas al azar;
fueron a decorar
sin el menor decoro
ni la menor explicación,
esas tibias aristas blandas
con las que me provoca tu espalda.

Hay una luz
que destiñe el rastro
que me arrastra por tu rostro.
Tengo un fino sedal hecho de sollozos
con el que pretendo enhebrar
las lindes de este caminar angosto
a la seda que abriga tus besos.

Sabes de sobra que desde tiempos remotos
fueron inundando de luna llena mis desvelos,
rematando este traje hilado
con el desconsuelo
de leves vestigios pasados,
que me llevaron a echar tanto de menos
ese peculiar sabor a cielo
con el que siempre te pintaste los labios.

                                                                       José ángel..)



viernes, 1 de febrero de 2013

Para acariciarte dormida (de nuevo)



Noches en las que desearíamos
que nos pasaran la mano por el lomo,
y en las que súbitamente se comprende
que no hay ternura comparable
a la de acariciar algo que duerme.

(Oliverio girondo)


Quisiera poder encerrar el aroma de tu ser
dentro de una ilusión impermeable
en una hermética espiral.
Empaparme del impertinente azahar
que ha horadado con cautelosa alevosía
todo mi sereno proceder, 
cautivando los escombros de mis ruinas.

Para poder quedar contigo en un sueño,
para volver a ser testigo y dueño
de tener que inventarte de nuevo.
Por volver a dibujarte
preso de tu expiación
consumido en la bendición,
de provocar la falta de tu aliento.

Esa respiración
que ansío recortar de nuevo,
para volverla a pegar en mi amanecer
y sentir como muero un poco más...
intentando desvanecerme al desperezarte 
en las simas de mis suaves besos
de ternura dilatada en tu cuerpo.
Con mis blandas manos 
de sutura cauterizada en tus llagas,
que no quisieran tu dulzura amedrentar, 
ni tan siquiera, saber de tu despertar.

Para así poder acariciar...
tu alma dormida, 
consumida en un eco disfrazado de rocío.
Iluminando mis heridas
y presintiéndote protagonista
del papel con el que has de envolver 
toda mi humilde existencia, 
en el resumen de mi vida
sin la menor indulgencia.

                                                            Otto..)



No soy quien escucha
ese trote llovido que atraviesa mis venas.

No soy quien se pasa la lengua entre los labios,
al sentir que la boca se me llena de arena.

No soy quien espera,
enredado en mis nervios,
que las horas me acerquen el alivio del sueño,
ni el que está con mis manos, de yeso enloquecido,
mirando, entre mis huesos, las áridas paredes.

No soy yo quien escribe estas palabras huérfanas.
                                                     
                                                         (oliverio girondo)

miércoles, 16 de enero de 2013

Exangüe

  
Cada uno se va como puede...
...unos con la luna atornillada en la sangre
y otros sin sangre, ni luna, ni recuerdos.

(Roberto Juarroz)

Se alejó de sí mismo
por un camino sin distancia,
convirtiéndose en peregrino
de una perpetua mudanza,
que llevaba hace ya un tiempo
atornillada en el alma.

Se escapó de su voz, de su nombre...
del eco de una dócil esperanza;
con la jauría de los restos de su mirada
mordiendo con rabia su garganta.

Se fue como pudo,
esquivando los recuerdos
que se clavaban en su espalda;
tiñiendo de incertidumbres
las sombras de la nostalgia.

Se marchó como quien se va
sin volver la vista atrás,
sin temer la lejanía de los besos;
derramando por sus arterias
enhiestas tormentas de versos,
manantiales de melancolía
que fueron desaguando los cielos.

Arrancando así antiguas caricias
y poblando sus manos de invierno.

Se batió en retirada
envuelto en las sedas
de un incombustible silencio.
Sin saber hacia dónde,
sin saber el por qué...
le fue marchitando el viento.

Se alejó de sí mismo
hasta diluirse en la nada,
habitando su cuerpo vacío
sin sangre, ni luna, ni alma. 


                          j.angel..)


No hay grito de dolor,
que no tenga al fin por eco una alegría.

(Ramón de Campoamor)



lunes, 14 de enero de 2013

Ayer te besé en los labios...


Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto,
que duró más que un relámpago,
que un milagro, más. El tiempo
después de dártelo
no lo quise para nada ya,
para nada
lo había querido antes.
Se empezó, se acabó en él.


Hoy estoy besando un beso;
estoy solo con mis labios.
Los pongo
no en tu boca, no, ya no...
-¿Adónde se me ha escapado?-.


Los pongo
en el beso que te di
ayer, en las bocas juntas
del beso que se besaron.


Y dura este beso más
que el silencio, que la luz.
Porque ya no es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.


No.
Te estoy besando más lejos.


                                   (Pedro Salinas)



 
Cada uno se va como puede...
...unos con la luna atornillada en la sangre
y otros sin sangre, ni luna, ni recuerdos.
 
(Roberto Juarroz)

sábado, 24 de noviembre de 2012

Aquí Aguarda la Leña (reposición)



En la certeza de esta soledad nace el aroma de la ausencia...
Este vacío inconmensurable con destellos de realidad
que va vertiendo su leve poso con paciencia de mineral.

Para volver a ser reconocido en mi ocaso
desde acantilados lejanos...
navegando mares de madera que ya saben de mis pasos.
Para volver a abrazar el hálito del silencio
con su inquebrantable manto de cielo raso.

Con toda la ilusión ceñida a un solo peldaño,
tan solo le queda aguardar, sin voluntad de despertar...
...como aguarda el perro, la vuelta de su dueño.
tan solo le queda esperar, ajena a todo lo extraño...
...como espera el perro, circundando la tumba de su amo.

Ese súbito latido que le haga recordar,
que allá donde habitó en alguna ocasión
no debiera volver jamás.
Mas si alguna vez tuvo forma de mujer,
aquí en mis tercos brazos...
...hoy no queda más que el aire que dejaron
las huellas de su piel en los bordes de mis manos.

Y ya no hay más remedio que afrontar el miedo,
dejar que nos frote los pies, mientras otro invierno
se va abriendo paso.

Fuera solo queda una caricia que yace huérfana, 
 un beso aterido de silencio...
...y el breve espacio del Invierno deambulando por el calendario.
Aquí espera la leña en el aroma de la ausencia,
bajo una luna de piedra en un remanso peldaño.
Que es tan solo un paso más en la niebla
donde aguardan las ascuas...
...la caricia del viento que las encienda.


                                                                                                           J.angel)




Elle:
Je volerai davantage de bois à brûler, davantage de glaces de miroir...

miércoles, 14 de noviembre de 2012

En Ti, me Hallo...(de nuevo)


Contar contigo
es milagro...
es capricho del destino.
Ver cómo se refleja
mi alma maltrecha
en tus ojos abiertos,
da consistencia
a mis latidos...
que acarician tu voz
callada de par en par
y elevan su ritmo
a medida que tus manos...
comprenden que ellas también
pueden contar conmigo.

Contar contigo
para sellar nostalgias
y compulsar naufragios.
Describirte minuciosamente
inmensos territorios sin dueño.
Confiarte la noche..
en la que soñé contigo.

Confesarte...
que si te busco,
es mera prescripción facultativa.
Que si te encuentro,
es porque en ti, me hallo...
...arañando tu pensamiento
para ver si vivo dentro.

Y si alguna vez te he echado de menos...
es porque quisiera contar contigo,
para resolver el mismo crucigrama
a la hora del desayuno,
embriagado por tu luz perezosa
eclipsando el mundo.

Y si te sigo echando de menos...
es porque quisiera contar contigo,
para recoger tu cadera en mi mano
mientras te describo
con un manojo de caricias
los detalles de la noche
en la que soñé contigo.

                                         J.angel)


 
Tengo una lágrima colgando
sobre mi cerveza
que no termina de caer.

Está mal que me sienta morir
cuando contemplo lo que he vivido.

Un mínimo alivio
a tamaño dolor
sería suficiente
como clavo ardiente
al que agarrarme.

Es estupendo estar viva.
Me dicen, sí,
que soy afortunada por estar viva.


¡pero es tan difícil sentirlo
cuando todo me hace daño!
 
¿Sabeis de quién es este poema?
a ver si lo adivináis...

domingo, 11 de noviembre de 2012

Existes





Recuerda que tú existes tan sólo en este libro,
agradece tu vida a mis fantasmas,
a la pasión que pongo en cada verso
por recordar el aire que respiras,
la ropa que te pones y me quitas,
los taxis en que viajas cada noche,
sirena y corazón de los taxistas,
las copas que compartes por los bares
con las gentes que viven en sus barras. 


Recuerda que yo espero al otro lado
de los tranvías cuando llegas tarde,
que, centinela incómodo, el teléfono
se convierte en un huésped sin noticias,
que hay un rumor vacío de ascensores
querellándose solos, convocando
mientras suben o bajan tu nostalgia. 


Recuerda que mi reino son las dudas
de esta ciudad con prisa solamente,
y que la libertad, cisne terrible,
no es el ave nocturna de los sueños,
sí la complicidad, su mantenerse
herida por el sable que nos hace
sabemos personajes literarios,
mentiras de verdad, verdades de mentira.

Recuerda que yo existo porque existe este libro,

que puedo suicidarnos con romper una página.


                                                            (Luis García Montero)



Si habito en tu memoria, no estaré solo.
                                                              (Benedetti)

domingo, 21 de octubre de 2012

La Geometría de tu Sombra (redimensionada)


 

Cuando el viaje tiene un destino,
cada frase va recorriendo el camino.
Ahora bien, es conveniente y hasta incluso necesario
deshacerse de parte del equipaje,
descalzarse para ir tanteando el vocabulario
sin olvidarse de ir contemplando el paisaje
que convirtió la geometría de tu sombra
en un personaje literario.

He ido confeccionando un lenguaje
amontonando palabras, que encontré en la despensa
escondidas entre botes de legumbres
y alguna que otra lata en conserva.

Un idioma que ha nacido de entre los escombros,
del Ribera del Duero que me aconseja,
junto con la ténue luz que aún me resta
y la firme voluntad de ir encendiendo las hogueras
que me dejen verte tras las palabras...

La voluntad eterna de la llama efímera
que me deje verte, donde no te ví...
...donde tú deseas.

Para convertirme en recipiente
por si un día te derramas...
para saludar la flor de tu vientre
en el espacio que reside
entre tus escarchas,
entre tus ramas...
...tus palabras añoradas.

Y en este breve léxico sináptico
sigo buscando tus labios,
el único paladar que entienden mis versos.
Esta zona eromítica deambulada sin descanso,
donde quieren echar raices mis palabras
y con ellas mi existencia.

Esta tinta densa y cálida que ya transita mis arterias
no es más que leve expresión de mi ser.
Esa sed que ansía y porfía bañarse en toda tu geografía.
Mi mapa del mundo tatuado con un círculo polar
en un meridiano papel.
Un libro hecho con comas arrojadas
y con manchas,
que tan solo son esquirlas de mi alma,
en el carmín de las distancias.

Alfabeto que se retuerce inquieto
cual deseo muy dentro del corazón,
aroma fresco, manantial sereno
que se hace confidente, que fluye por tus vertientes
cuando desabrochas los botones,
de la blusa de raso de tu silencio.

Mi pequeño ocaso...
crepúsculo que hace grandes los espacios
y ya no caben ni en los calendarios.

Y quedo hueco como un leño seco
en la inercia de la humedad de tus pasos,
transitando este oscuro paraje
que se va fundiendo a negro
en el reflejo de un espejismo
que es la búsqueda de mí mismo
al borde de un vertiginoso precipicio
que me recuerda que aún sigo vivo,
que mi corazón late,
que respiro,
que existo...

...como cuando vuelvo a leer este libro
escrito de mi puño y letra,
y se me humedece la mirada
frente a tus ojos color de miel
descritos con mis palabras de arena
hundidas en el abismo
que talla en este blanco papel
todo mi catecismo,
la razón de mi fe.

J.ángel)





Uno está enamorado
cuando se da cuenta que otra persona es única.

(J. Luis Borges)

jueves, 4 de octubre de 2012

Veredicto Final


Hoy desperté quejumbroso y maltrecho
a causa de una angustia torrencial
que desgarraba con rabia feroz
la fragilidad de mi pecho.
Adorando la fiereza familiar
de tus ojos entornados
embistiendo mis desvelos.

Ahogando mis señas de identidad

con el peso de la humedad
que aún tengo clavada en el cuello.
Deambulando por tu voluntad
como un lazarillo sin dueño,
mutilando el sabor de la verdad...
...dando palos de ciego.

Para debatirme en un duelo sin piedad

entre la certeza de la ausencia de tu aliento
y la costumbre que me nutre en la voracidad
con que me ha desbordado tu cuerpo.

Así que me he aconsejado...

...un tiempo de intimidad
lejos de la penumbra
con que me deslumbra
el níveo reflejo de tu pensamiento.

Con el fin de conseguir apaciguar 

este estado febril, 
este calmo remordimiento
de olor a pan recien hecho.
Para poder asumir el veredicto final
de tener que morirme de nuevo.

No de amor, ni de ti...

si no más bien morir del convencimiento
con el que anudé mi pasión
a tu imborrable recuerdo.

@stagh..)




martes, 2 de octubre de 2012

Una Parte de Mí


Esta mañana mientras dormías yo aún seguía despierto, 
poco a poco saliendo del sueño he sentido tu respiración 
ligera entre el pelo que te tapaba la cara. Te he visto los ojos
cerrados. He sentido cómo se me hacía un nudo en la garganta.
He tenido ganas de gritar y despertarte, porque tu cansancio 
era demasiado profundo y mortal. 

En la penumbra la piel de tus brazos y de tu cuello estaba viva,
y yo la sentía tibia y seca. Quería pasarle los labios por encima, 
pero la idea de perturbar tu sueño y de tenerte despierta 
entre mis brazos, me retenía.
Prefería verte así, como algo que nadie podía quitarme, 
porque solo yo poseía una imagen tuya para siempre. 
Más allá de tu rostro veía algo más claro y profundo 
donde me reflejaba. 

Te veía a tí en una dimensión
que comprendía todo el tiempo de mi vida.
Todos los años futuros y hasta los vividos antes 
de conocerte, ya preparado para saber de tí. 
Y éste era el pequeño milagro de un despertar, 
sentir por primera vez que tú me pertenecías
no sólo entonces y que la noche se prolongaba para siempre,
a tu lado, en el calor de tu sangre y de tus pensamientos, 
de tu voluntad que se confundía con la mía.

Por un momento he entendido cuánto te amaba, 
y ha sido una sensación tan intensa
que se me han llenado los ojos de lágrimas. 
Era porque pensaba que ésto no debería terminar nunca, 
que toda mi vida debería ser como el despertar de hoy.

Sentirte ya no mía, si no una parte de mí
algo que respira conmigo y que nada podrá destruir,
si no la torpe indiferencia de la rutina que veo como única amenaza.
Luego te has despertado y sonriendo aún adormecida me has besado,
y yo he sentido que ya no debía temer nada,
que nosotros siempre estaremos como en este momento
unidos por algo que es más fuerte que el tiempo y la distancia.

(Escena final de "La Notte" 1961, de Michelangelo Antonioni)



Noches en las que desearíamos 
que nos pasaran la mano por el lomo, 
y en las que súbitamente se comprende 
que no hay ternura comparable 
a la de acariciar algo que duerme.
(Oliverio Girondo) 

sábado, 29 de septiembre de 2012

Carta de una Desconocida


"...Mi hijo, nuestro hijo ha muerto;
ahora no puedo querer a nadie
en el mundo más que a tí.
¿Pero quién eres tú para mí, tú que nunca
me has conocido, que has pasado cerca de mí
como se pasa a la orilla de un arroyo, o sobre
una piedra a la cual se pisa; que siempre te vas
lejos y me abandonas en una espera eterna?...."

"...Pero este grito no llegarás a oirlo mientras
esté viva todavía; solo después de mi muerte
recibirás este legado mío, el de una mujer que
te ha amado más que nadie y a la que nunca has
conocido, el de una que siempre te ha esperado
y a la que no has amado nunca.
Tal vez me llames al oir mi grito, y yo te seré
infiel por primera vez; no te oiré desde mi tumba..."

"Te estoy agradecida hasta mi último aliento.
Me siento mejor: te lo he dicho ya todo,
lo sabes todo ya (ya no solo es un pensamiento en tí),
sabes como te he amado y este amor no te deja ningún sufrimiento. No notarás mi falta; eso me consuela;
nada cambiará en tu vida brillante y gozosa...;
no te molesto con mi muerte..., eso me consuela,
querido mío.

¿Pero quién?
¿Quién te mandará rosas blancas en tu cumpleaños?
Ah, la jarra estará vacía, el tenue aliento de mi vida
que allí reposó durante años,
se habrá apagado..."

(Stephan Zweig)


Tú y yo somos dos mitades de una inútil batalla,
ni siquiera dos caras acuñadas por la misma derrota.
(Olga Orozco)