Mostrando entradas con la etiqueta Le désert. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Le désert. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de junio de 2013

Acuse de Recibo (una antigua carta)


                        Alcalá de Henares 27 de Marzo de 2011

    Mi querida compañera, espero y deseo que al recibo 
de la presente se encuentre tan radiante y elocuente 
como la conozco y recuerdo. 
Acabo de leer sus últimas líneas...

A las que me suscribo con voluntad de hierro 
y acuse de recibo. Y como no voy de visita por su vida, 
ya que me quedo en el aire que usted respira... 
quiero decirle que me gustaría instalarme, 
pero sin hacer mucho ruido, sin que sea tormenta 
mi leve presencia. 

Como si se tratase de una nueva alianza fundada en 
este preciso momento. Con la vocación de perseguir 
cada uno de los acentos que usted no pronuncia... 
y todos, y cada uno de los roces frescos que nuestro 
terco deseo ya no limita.

Este que nos ha llevado a subrayar tantos instantes 
intensamente subdivididos. En los que el choque 
breve de su respiración con la mía ha ido tejiendo 
este sentimiento denso de roces lentos, 
de piel contra piel... 
materia viva que se va leyendo despacio, 
que sumerge el tiempo y lo paraliza. 
En un estanque eterno de pasión encendida y de gotas 
de aire que rocían la herida y la cauterizan.

Es por todo esto que le digo, 
sin miedo a equivocarme, que a su voluntad 
me suscribo con el pulso firme en este 
acuse de recibo. Sin otro particular, 
se despide invitándole a entrar en un manojo de 
sueños, quien bien le anhela y percibe.

                                                                       J.angel)

miércoles, 5 de junio de 2013

Leves Reflejos


Para que tú vayas viendo...
cómo se va secando mi aliento
y se va cubriendo de arena,

un día decidí escribir.

Para que me vieras de lejos

en este padecimiento,
angustia de una angosta herida
que dió a luz este lento morir de barro.
Breve biopsia del alma dormida

que puedes desvelar entre las líneas.

Para que me vayas viendo
fui desempañando en este espejo
leves reflejos de tu sintonía.
En un acento circunspecto
que no entiende la psicología.

Semitonos suspendidos en el eco
de tu enhiesta morfología,
blanda esencia que guardas con recelo
tras las tibias aguas cristalinas
que aguardan mansas en las simas

con que me tallaron tus pupilas.

Para irte viendo...
y acercarme con sigilo de niebla
al brillo memorable de tu ser,
no dudé en sumergirme

por primera vez
en tus arenas movedizas.

Ahora soy un hombre hecho de arcilla
que es camino que busca la alegría
en los tallos de tus tobillos
y la porcelana de tus manos.

Y a tus pies despliego
toda esta cruda orfebrería
de barro
que desea volverte de lo mismo.
Ovillando 
con los restos del mañana
un anillo entre tus nudillos de lana
para que almacenes en la humedad de tus labios
todas mis ganas de besarte.

Alianza que ando tatuando en tu piel
con las trazas que me quedan de tu miel.
Y así sabernos presos sin cadenas,
en la dulce condena de la luz eterna
que derraman tus ojos errantes
frente a este espejo de luna llena.

Que no es más que la sombra
de una mirada serena.
Que te busca
¿desde por qué?

Desde saber quién eres
cuando nadie te ve.


                                             josé ángel


sábado, 16 de marzo de 2013

No es Nada Tuyo


No es nada de tu cuerpo,
ni una brizna, ni un pétalo,
ni una gota, ni un grano, ni un momento.
Es solo este lugar donde estuviste,
estos mis brazos tercos.
(Jaime Sabines)

No es...
No es que falte
el suave candor de tu mirada,
ni es la doliente ausencia
del firmamento de tu espalda.

No es ni tan siquiera esa breve añoranza
de las tibiezas...
con que me arropaban tus palabras.
No es nada tuyo lo que echo de menos
en este preciso momento.

Ni es el vacío del precipicio
con el que has llenado mis manos,
ni ese temblor repentino
de no encontrarte en mis brazos.

No es que me falte tu piel
ni el haberla encontrado,
ni tan siquiera pensarla un instante
evaporándose aquí a mi lado.

No es melancolía, ni nostalgia...
tampoco de eso se trata.
Ni es la armonía de tu conversación
ajena al deseo...
que se me clava en la garganta.

No es ese beso
que envuelve en papel de estraza
toda mi esperanza,
ni la ensenada de tu boca,
ni esa terrible distancia.

No es la sombra
que huye de tu resplandor
para hundirse en mi pecho.
Ni ese angustioso lamento
en el que se ahoga mi desconcierto.

No es la sed
que persigue a un corazón sediento,
ni la lluvia,
ni lo es el viento.
No eres tú,
ni tu idolatrado sedimento.

Es tan solo
esa imagen que me hice de ti,
ese misterioso espejismo
inundando por completo
los confines de mi devenir
en este inmenso desierto.

                                                   J.ángel..)


Perderme en un viaje sin retorno alrededor de tu sonrisa 
para descubrir que el mundo todavía puede ser un cuento
al que aún no me has invitado.

sábado, 16 de febrero de 2013

(Entre Paréntesis) reedición


El silencio... que reside en tu boca
bate mares embravecidos, rompiendo olas desnudas
de besos urdidos entre las rocas.

Tu gesto... camina ausente en el trote silente de mis latidos,
que pierden el ritmo y tratan de huir desfallecidos,
(en la techumbre de tu paréntesis).

El viento... oscuro lamento en su sin sentido,
baila tangos con las hojas, en la orfandad de tu verbo
y el deshaucio de sus ramas...
...tus palabras.

Tus palabras... cubrieron rastrojos con amapolas,
llenaron los campos de aromas de espliego..
Rociaron dulzura por los barbechos,
haciendo autopistas en caminos estrechos.

El insoportable vacío de tu sintaxis,
terrible el estío "entre comillas"
de la ausencia latente de tu morfología,
la sed que me guía.

La coma, comatosa, que sigue en coma,
el punto y seguido desvanecido.
Los puntos suspensivos sin dejar de suspenderse...
...en este suspense que abandonó el guión
¡ en el instituto-forense !
donde sólo somos dos signos de exclamación.

Tan solo dos puntos:

Tú y yo, en una leyenda que transciende la semántica
de que no soy yo quien escribe estos versos.

Si no más bien tu sedimento,
que recorre mi cuerpo
y se precipita en mi aliento
al sentir que la lengua
se me llena de barro,
en el breve paréntesis
que encierra tu ( silencio )

                             J.angel)


No quedará en la noche una estrella.
No quedará la noche.
Moriré y conmigo la suma
del intolerable universo.
Borraré las pirámides, las medallas,
los continentes y las caras.
Borraré la acumulación del pasado.
Haré polvo la historia, polvo el polvo.
Estoy mirando el último poniente.
Oigo el último pájaro.
Lego la nada a nadie.

                  (J. Luis Borges)

Licencia Creative Commons
ce qui embellit le désert por Jose angel de la torre Cifuentes se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en cequiembellitledesert.blogspot.com.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Enamorado de una Estrella


Y me contó la historia de un muchacho enamorado de una estrella.
Adoraba a su estrella, tendía sus brazos hacia ella, soñaba con ella
y le dirigía todos sus pensamientos. Pero creía saber, que una
estrella no podría ser abrazada por un ser humano. Creía que su destino
era amar una estrella sin esperanza; y sobre esta idea construyó todo
un poema vital de renuncia y de sufrimiento silencioso y fiel que
habría de purificarle y perfeccionarle.

Todos sus sueños se concentraban en la estrella. Una noche estaba sobre
un acantilado, contemplando la estrella y ardiendo de amor hacia ella.
En el momento de mayor pasión dió unos pasos hacia adelante
y se lanzó al vacío, a su encuentro.

Pero en el instante de tirarse pensó que era imposible y cayó al abismo
destrozado. No había sabido amar. Si en el momento de lanzarse hubiera
tenido la fuerza de creer firmemente en la realización de su amor,
hubiese volado hacia arriba a reunirse con su estrella.

Las cosas que vemos son las mismas que llevamos en nosotros.
No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría
de los seres humanos vivimos tan irrealmente; porque creemos que
las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo
interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, pero cuando se conoce
lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría.

                                                        (Herman Hesse - Demian)


sábado, 26 de enero de 2013

Paseábamos por nuestras calles


   Jugamos con las palabras...

Yo mezo mi lápiz de incienso en cenizas,
dibujando recuerdos de sonrisas,
con sabor a nunca jamás.

Tú andas hilvanando las costuras,
cosiendo el eco de lo que fui
en un rincón de tu cintura.

Voy a tientas por las tuyas como en una sopa de letras,
apartando consonantes, para recrearme en tus vocales.
Te imagino de paseo por las mías,
envuelta por una nube de burbujas
que bailan al son de tus gestos y multiplican tus sonrisas.

   Jugamos con las palabras...

Inventamos perífrasis, algunas ya familiares,
de los barros descritos y los cálidos mares.

Paseamos por nuestras calles, 
nos vemos entre las líneas.
Y nos buscamos en palíndromos escritos en espirales,
que empiezan con una palabra a la vista
y acaban con una mirada al escrito.

Si bien es cierto que yo ya no te leo,
si no más bien que te recito.
Y me va acunando Morfeo
mientras pronuncio tu voz
con estos labios escritos
en burbujas a tu alrededor.

                                                                        
                                            J.angel)




 Creo que habría que inventar
un juego en el que nadie ganara.

(Jorge Luis Borges)

martes, 8 de enero de 2013

El Estrecho del Bósforo (revisitado)



Entre el Mar de Mármara
que esconde tu mirada
y el Mar Negro que anega
todos mis sueños...
se encuentra el Estrecho del Bósforo...


Ese lugar angosto y sinuoso
en el que a veces nos recogemos...




...tu recoges mis pedazos de los suelos.
Mientras tanto, yo recojo tus cabellos...
para ver mejor la luz de tu rostro.

Y me la llevo en un bolsillo a escondidas...
aunque tu lo sepas de sobra y te hagas la distraída.
Porque sabes que es lo único que me queda...
...cuando se me acaba otro día.

Y tan sólo me abraza la espera,
de volver a remendar con esta equivocación
una nueva muerte pasajera.

Quedarme rendido a esta perdición...
a este sin sentido,
de aguardar la nueva resurrección
como algo sucesivo
que mantenga en vilo mis latidos.

Es en el Estrecho del Bósforo...
entre el Mar de Mármara y el Mar Negro
donde llevo ya un tiempo cautivo,
esculpiendo mi sombra de peregrino
con la luz que aún me queda en los bolsillos.

                                                                                  J.angel =)


Todas las grandes pasiones son desesperadas: 
no tienen ninguna esperanza, 
porque en ese caso no serían pasiones, 
si no acuerdos, negocios razonables, 
comercio de insignificancias.

(Sandor Marai)

sábado, 24 de noviembre de 2012

Aquí Aguarda la Leña (reposición)



En la certeza de esta soledad nace el aroma de la ausencia...
Este vacío inconmensurable con destellos de realidad
que va vertiendo su leve poso con paciencia de mineral.

Para volver a ser reconocido en mi ocaso
desde acantilados lejanos...
navegando mares de madera que ya saben de mis pasos.
Para volver a abrazar el hálito del silencio
con su inquebrantable manto de cielo raso.

Con toda la ilusión ceñida a un solo peldaño,
tan solo le queda aguardar, sin voluntad de despertar...
...como aguarda el perro, la vuelta de su dueño.
tan solo le queda esperar, ajena a todo lo extraño...
...como espera el perro, circundando la tumba de su amo.

Ese súbito latido que le haga recordar,
que allá donde habitó en alguna ocasión
no debiera volver jamás.
Mas si alguna vez tuvo forma de mujer,
aquí en mis tercos brazos...
...hoy no queda más que el aire que dejaron
las huellas de su piel en los bordes de mis manos.

Y ya no hay más remedio que afrontar el miedo,
dejar que nos frote los pies, mientras otro invierno
se va abriendo paso.

Fuera solo queda una caricia que yace huérfana, 
 un beso aterido de silencio...
...y el breve espacio del Invierno deambulando por el calendario.
Aquí espera la leña en el aroma de la ausencia,
bajo una luna de piedra en un remanso peldaño.
Que es tan solo un paso más en la niebla
donde aguardan las ascuas...
...la caricia del viento que las encienda.


                                                                                                           J.angel)




Elle:
Je volerai davantage de bois à brûler, davantage de glaces de miroir...

miércoles, 14 de noviembre de 2012

En Ti, me Hallo...(de nuevo)


Contar contigo
es milagro...
es capricho del destino.
Ver cómo se refleja
mi alma maltrecha
en tus ojos abiertos,
da consistencia
a mis latidos...
que acarician tu voz
callada de par en par
y elevan su ritmo
a medida que tus manos...
comprenden que ellas también
pueden contar conmigo.

Contar contigo
para sellar nostalgias
y compulsar naufragios.
Describirte minuciosamente
inmensos territorios sin dueño.
Confiarte la noche..
en la que soñé contigo.

Confesarte...
que si te busco,
es mera prescripción facultativa.
Que si te encuentro,
es porque en ti, me hallo...
...arañando tu pensamiento
para ver si vivo dentro.

Y si alguna vez te he echado de menos...
es porque quisiera contar contigo,
para resolver el mismo crucigrama
a la hora del desayuno,
embriagado por tu luz perezosa
eclipsando el mundo.

Y si te sigo echando de menos...
es porque quisiera contar contigo,
para recoger tu cadera en mi mano
mientras te describo
con un manojo de caricias
los detalles de la noche
en la que soñé contigo.

                                         J.angel)


 
Tengo una lágrima colgando
sobre mi cerveza
que no termina de caer.

Está mal que me sienta morir
cuando contemplo lo que he vivido.

Un mínimo alivio
a tamaño dolor
sería suficiente
como clavo ardiente
al que agarrarme.

Es estupendo estar viva.
Me dicen, sí,
que soy afortunada por estar viva.


¡pero es tan difícil sentirlo
cuando todo me hace daño!
 
¿Sabeis de quién es este poema?
a ver si lo adivináis...

domingo, 21 de octubre de 2012

La Geometría de tu Sombra (redimensionada)


 

Cuando el viaje tiene un destino,
cada frase va recorriendo el camino.
Ahora bien, es conveniente y hasta incluso necesario
deshacerse de parte del equipaje,
descalzarse para ir tanteando el vocabulario
sin olvidarse de ir contemplando el paisaje
que convirtió la geometría de tu sombra
en un personaje literario.

He ido confeccionando un lenguaje
amontonando palabras, que encontré en la despensa
escondidas entre botes de legumbres
y alguna que otra lata en conserva.

Un idioma que ha nacido de entre los escombros,
del Ribera del Duero que me aconseja,
junto con la ténue luz que aún me resta
y la firme voluntad de ir encendiendo las hogueras
que me dejen verte tras las palabras...

La voluntad eterna de la llama efímera
que me deje verte, donde no te ví...
...donde tú deseas.

Para convertirme en recipiente
por si un día te derramas...
para saludar la flor de tu vientre
en el espacio que reside
entre tus escarchas,
entre tus ramas...
...tus palabras añoradas.

Y en este breve léxico sináptico
sigo buscando tus labios,
el único paladar que entienden mis versos.
Esta zona eromítica deambulada sin descanso,
donde quieren echar raices mis palabras
y con ellas mi existencia.

Esta tinta densa y cálida que ya transita mis arterias
no es más que leve expresión de mi ser.
Esa sed que ansía y porfía bañarse en toda tu geografía.
Mi mapa del mundo tatuado con un círculo polar
en un meridiano papel.
Un libro hecho con comas arrojadas
y con manchas,
que tan solo son esquirlas de mi alma,
en el carmín de las distancias.

Alfabeto que se retuerce inquieto
cual deseo muy dentro del corazón,
aroma fresco, manantial sereno
que se hace confidente, que fluye por tus vertientes
cuando desabrochas los botones,
de la blusa de raso de tu silencio.

Mi pequeño ocaso...
crepúsculo que hace grandes los espacios
y ya no caben ni en los calendarios.

Y quedo hueco como un leño seco
en la inercia de la humedad de tus pasos,
transitando este oscuro paraje
que se va fundiendo a negro
en el reflejo de un espejismo
que es la búsqueda de mí mismo
al borde de un vertiginoso precipicio
que me recuerda que aún sigo vivo,
que mi corazón late,
que respiro,
que existo...

...como cuando vuelvo a leer este libro
escrito de mi puño y letra,
y se me humedece la mirada
frente a tus ojos color de miel
descritos con mis palabras de arena
hundidas en el abismo
que talla en este blanco papel
todo mi catecismo,
la razón de mi fe.

J.ángel)





Uno está enamorado
cuando se da cuenta que otra persona es única.

(J. Luis Borges)

miércoles, 17 de octubre de 2012

Caída Libre (reposición)


Sin prisa...
así se desvanece el tiempo
en una caída libre, a cámara lenta.
Sin tregua...
en un perpetuo caer de barro
que se va marchitando
al compás de un viejo tango.
Cuando se pierde el miedo al vacío
y no existe el vértigo,
se hace acopio de espacio
para seguir cayendo...


Ya se divisa allá abajo,
el destino que no está escrito,
la inexorable realidad
que me aleja...
del todo y la nada.
Tan solo queda,
seguir cayendo,
caer despacio
hacia afuera...
en un sueño eterno.
Así como el alma leve
prosigue su giro
en la roldana
sin encontrar motivo
ni fuerza,
que la detenga.


En un movimiento continuo
apenas elegido,
en un abandono en la ceniza...
En una órbita elíptica y precisa.
Caer de nuevo,
en la maldita dulzura
que ya es historia
de la liturgia de tus labios
aquí mismo,
en el núcleo de mi memoria.
Aquella que hemos ungido juntos
en el suave giro de la rueca...
esa misma que nos espera,
y que asimismo me desespera.

Para seguir descendiendo
sin caer en la cuenta...
que me trae y que me lleva
por este valle donde amanece despacio...
en miradas pausadas de seda,
y caídas libres, a cámara lenta.


@stagh..)



A veces podemos pasarnos años 
sin vivir en absoluto, 
y de pronto...
toda nuestra vida 
se concentra en un solo instante. 

(Oscar Wilde)

lunes, 8 de octubre de 2012

Hojas que Arranqué



La lluvia tras de los cristales
va empapando el blando olvido,
que discurre con sigilo
a través de los desagües
de este corazón tan malherido.
Se empañan las memorias
y palidecen como hojas secas,
se hacen turbias en manos del viento
rumbo a lejanos parajes
donde aposar su destierro.


Van perdiendo su forma,
desahuciadas del cauce del tiempo,
para reposar mansamente, hechas añicos...
en eternas noches sin sueño.
Levantando entre malvas y cipreses
un inmenso cementerio latente,
leve oquedad del alma valdía.


Este hálito de goteo impaciente
que murmura trasojado y doliente,
resbala y va formando avenidas
de recuerdos intransigentes.
Transeúntes errantes
que van derramando herrumbres,
que discurren con sigilo
a través de los desagües
de este corazón tan afligido.


Este corazón,
que va estampando
de blando olvido
avenidas de lluvia
tras los cristales...
...y va pisando
los posos espesos
de los pesares
en hojas turbias
por los desagües.

@stagh..)



El día y la noche, no el lunes ni el martes,
 ni agosto ni septiembre; 
el día y la noche son la única medida de nuestra duración. 
Existir es durar, abrir los ojos y cerrarlos.

(Jaime Sabines)